December 20, 2025
Pocas situaciones son tan frustrantes como acercarse a su vehículo en una fría mañana de invierno, girar la llave y no oír nada más que un débil ruido de clic: una batería agotada.Esta ocurrencia común pone de relieve el papel crítico de la tensión de la batería del coche en el rendimiento del vehículo.
El voltaje de la batería del automóvil, medido en voltios (V), representa la diferencia de potencial entre los terminales positivos y negativos.Esta medición sirve como indicador clave del nivel de carga de la batería y de la salud generalLas baterías de automóviles estándar son unidades de plomo-ácido de 12 V, aunque el voltaje fluctúa con el estado de carga:
La adopción de sistemas de 12 V en aplicaciones automotrices fue el resultado de consideraciones técnicas cuidadosas:
Estas unidades convencionales cuentan con placas de plomo sumergidas en el electrolito de ácido sulfúrico.
La tecnología AGM utiliza separadores de fibra de vidrio para contener electrolitos, ofreciendo resistencia a las vibraciones y funcionamiento libre de mantenimiento.
Similar a AGM pero utilizando electrolito de gel a base de sílice, estos proporcionan un excelente rendimiento de ciclo profundo con un mantenimiento mínimo, ideal para aplicaciones marinas y RV.
Se encuentran en vehículos híbridos y eléctricos, estos ofrecen una densidad de energía superior y una longevidad, pero requieren sistemas de carga especializados y gestión de la temperatura.
Con el vehículo apagado, ajuste un multímetro digital a voltaje de corriente continua y conecte las sondas a los terminales correspondientes.
Los probadores dedicados proporcionan evaluaciones exhaustivas, incluidas las mediciones de resistencia interna y las estimaciones de la capacidad restante.
Con el motor en marcha, el voltaje debe medir 13,7-14,7 V, confirmando el correcto funcionamiento del alternador.
Las herramientas de diagnóstico modernas pueden proporcionar datos de estado de la batería en tiempo real a través de los puertos OBD2 del vehículo.y puede alertar sobre posibles problemas antes de que ocurra el fallo.